30 de septiembre de 2014

La censura en la literatura infantil
















                La censura nos ha acompañado desde hace siglos en distintos lugares del mundo y los libros no se han salvado de ella. La prohibición de los textos comienza en la Edad Media cuando las órdenes religiosas vedaban la publicación de ciertos libros o simplemente los quemaban. Han pasado siglos desde entonces y aun así, hasta nuestros días, en pleno siglo XXI, los libros siguen sufriendo de ese control cultural. Obviamente al ser la literatura una fuente de transmisión de ideas existirán muchos detractores que querrán anularla, esto puede ser por ideas políticas, religiosas o ideológicas.

                Aunque no lo creamos, en la literatura infantil ocurre lo mismo, son muchos los libros que han sido prohibidos en distintas circunstancias y por distintos motivos. Desde el inicio de este género literario han existido personas e instituciones empecinadas en dominar las mentes de los más pequeños para que se transformen en las personas que “ellos” quieren que sean. Es lo que muchas veces ocurre en épocas de dictadura, los libros son perseguidos e incautados. Fue el caso del “La torre de cubos” de la autora argentina Laura Devetach, en la última dictadura vivida en el país la obra fue prohibida en todo el territorio. El ministerio de Educación y Cultura la tildó de una obra con “graves falencias tales como simbología confusa, cuestionamientos ideológicos-sociales, objetivos no adecuados al hecho estético, ilimitada fantasía, carencia de estímulos espirituales y trascendentes" (Fascículo Un golpe a los libros (1976-1983) ¿Ilimitada fantasía? ¿A caso la planta que da cuadernos del personaje Bartolo es un peligro para la sociedad? Como podemos ver, una vez más, el concepto de las ideas, expresado en la imagen de los cuadernos, sufre de censura.

                Otro de los libros infantiles que fue censurado en muchas librerías fue “Las Brujas” de Roald Dahl, este se catalogó como una obra que fomentaba la misoginia, el satanismo y la hechicería. No puedo dejar de mencionar un clásico de la literatura infantil “Alicia en el País de las Maravillas” de Lewis Carroll, también fue destituido de colegios y bibliotecas de la provincia China de Hunan por la sencilla razón de que era inaceptable poner a animales al mismo nivel de los humanos. Como podemos ver razones para censurar sobran.    

                Estos y otros ejemplos de libros infantiles censurados probablemente nos parezcan ridículos, sin embargo ¿Qué pasa a la hora de seleccionar libros para niños? “Bajo el paraguas de una supuesta protección del adulto hacia los niños, mucho de lo que llamamos “literatura” queda afuera. Entonces la literatura, el arte, deja de ser también para los niños, y lo que le ofrecemos es un producto ad hoc que simula ser arte, que simula ser literatura, pero ya no lo es.” (Carranza M. Por qué la literatura es para los niños). Muchas veces los padres, profesores y mediadores dejamos fuera de nuestra selección literaria para niños muchos libros que tratan temas difíciles, temas que no creemos aptos para su edad ¿No es eso censura? O peor, muchas veces son los mismos autores los que se auto censuran porque saben que si escriben de ciertos temas sus libros no se publicarán.


                     Como sostuve en un principio, la censura literaria existe hasta el día de hoy y la solución al problema no llegará hasta que los adultos nos demos cuenta que los niños tienen más capacidades de las que creemos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario