23 de enero de 2015

Animación lectora


¿La planificación cumplió tus expectativas al momento de realizar la actividad?

Sin lugar a dudas la actividad de animación lectora fue la que más esperé a lo largo del diplomado. Quería llegar al momento de contacto con los niños y así fue.Todo comenzó con la planificación, ideé una lectura del libro-álbum “El increíble niño come libros” de Oliver Jeffers destinada a niños entre 4 y 5 años. A pesar de haber estado todo calculado, siempre ocurren imprevistos y así fue. La presencia de la cámara volvió la situación más difícil porque cada niño quería mostrar lo que era capáz de hacer, sin embargo eso es parte de ser niño y lo más probable es que ocurra mil veces y nuestras estables planificaciones tendrán que verse alteradas por la variable improvisación. A pesar de eso, mi planificación cumplió mis expectativas y me animó para hacer muchas más.

¿Qué conocimientos previos ayudaron a la realización de la actividad?

Al ser actriz, profesora y tía puedo decir que no era mi primera vez animando la lectura. Ser actriz me ayudó con el manejo de la voz y el desplante, ser profesora me ayudó al manejo con los niños y ser tía me ayudo a ser paciente. Todas esas labores, además del conocimiento teórico del diplomado, me ayudaron a enfrentar de la mejor manera posible mi actividad de animación lectora.

¿Qué aprendizajes obtienes luego de planificar y poner en práctica?


Lo primero que se me viene a la mente como aprendizaje de la planificación y posterior puesta en práctica de la actividad es que al planificar también hay que saber improvisar. En el papel uno puede tener las cosas claras pero al enfrentar la situación de manera práctica todo puede cambiar, existen y existirán incidentes críticos que harán cambiar el curso de nuestra propuesta. Por eso la labor de un buen mediador de la lectura es la improvisación sobre la marcha planificada. Obviamente no está de más ponerse en varios casos a la hora de planificar, eso irá acortando la brecha de “descontrol”.