¿La
planificación cumplió tus expectativas al momento de realizar la actividad?
Sin
lugar a dudas la actividad de animación lectora fue la que más esperé a lo
largo del diplomado. Quería llegar al momento de contacto con los niños y así
fue.Todo
comenzó con la planificación, ideé una lectura del libro-álbum “El increíble
niño come libros” de Oliver Jeffers destinada a niños entre 4 y 5 años. A pesar
de haber estado todo calculado, siempre ocurren imprevistos y así fue. La presencia
de la cámara volvió la situación más difícil porque cada niño quería mostrar lo
que era capáz de hacer, sin embargo eso es parte de ser niño y lo más probable
es que ocurra mil veces y nuestras estables planificaciones tendrán que verse
alteradas por la variable improvisación. A pesar de eso, mi planificación
cumplió mis expectativas y me animó para hacer muchas más.
¿Qué
conocimientos previos ayudaron a la realización de la actividad?
Al
ser actriz, profesora y tía puedo decir que no era mi primera vez animando la
lectura. Ser actriz me ayudó con el manejo de la voz y el desplante, ser
profesora me ayudó al manejo con los niños y ser tía me ayudo a ser paciente.
Todas esas labores, además del conocimiento teórico del diplomado, me ayudaron
a enfrentar de la mejor manera posible mi actividad de animación lectora.
¿Qué
aprendizajes obtienes luego de planificar y poner en práctica?
Lo
primero que se me viene a la mente como aprendizaje de la planificación y
posterior puesta en práctica de la actividad es que al planificar también hay
que saber improvisar. En el papel uno puede tener las cosas claras pero al
enfrentar la situación de manera práctica todo puede cambiar, existen y existirán
incidentes críticos que harán cambiar el curso de nuestra propuesta. Por eso la
labor de un buen mediador de la lectura es la improvisación sobre la marcha
planificada. Obviamente no está de más ponerse en varios casos a la hora de
planificar, eso irá acortando la brecha de “descontrol”.



